SOLEMNIDAD DEL CUERPO Y SANGRE DE CRISTO
02-06-2018
Hoy celebramos la solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo, celebramos el que nuestro Dios y Seor haya querido hacerse nuestro alimento, nuestro sustento para el peregrinar de la vida.

Uno de los relatos bblicos donde podemos descubrir varios aspectos del misterio de Cristo presente y vivo en su Cuerpo y Sangre consagrados en cada Eucarista es el de la multiplicacin de los panes (Lucas 9, 11-17).


Es un sacramento de fraternidad. El recibir la comunin, el Cuerpo de Cristo, nos hermana, nos une, nos hace familia, nos hace experimentar con intensidad el misterio de ser Iglesia. Cada vez que recibimos Cristo en la comunin junto a otras personas, en ese momento estamos todos fsicamente unidos a Jess, y en El todos somos uno; recibo a Cristo y recibo a mi hermano o hermana que tambin se ha unido a l por la comunin recibida.

Es un sacramento de vida, pues Cristo se hace nuestro alimento. Cuando uno ama a alguien y sabe que tiene hambre, que pasa necesidades, que es frgil, vulnerable, necesitado, lo que ms deseamos es poder ayudar a esa persona que amamos, con todo el corazn queremos quedarnos cerca de ella para ayudarla, cuidarla, protegerla, proveer aquello que requiere. Jess nos conoce, sabe de nuestras flaquezas y necesidades, por eso se queda con nosotros, por eso se qued para ti y para m en la Eucarista; para alimentarnos, para ser nuestro sustento en el peregrinar de la vida. Les dice a los discpulos en el evangelio de hoy Denles de comer. A esa hora de la tarde no se fija ya en los muchos motivos por los que la gente lo segua, se fija en que tiene hambre, se fija en que necesitan alimento para no desfallecer, y l se los da, l se da a ellos, y es que, al fin y al cabo la gente lo segua porque en El encontraban vida, fuerza, vitalidad, razones para vivir.

Es una fiesta familiar. La Eucarista no es una fiesta o cena para dos sino para la familia, para la comunidad. No dijo aquella tarde en el campo que hagan una fila y pasen de a uno. Les dijo, Hagan que se sienten en grupos. All, juntos, reunidos, iban a recibir el Alimento. Lo mismo pas en la ltima Cena. Jess no invit slo a Pedro a compartir el pan y el vino que seran de all en adelante su Cuerpo y Sangre cada vez que hicieran eso en memoria suya. En esa cena estaban reunidos los discpulos del Seor, celebrando en comunidad la cena pascual.

Es una comida que puede saciar todos los anhelos de la persona. Dice el evangelio que Comieron todos y se saciaron, y de lo que sobr se llenaron doce canastos Y es que cuando Cristo da, se derrama en generosidad, regala en abundancia, no se mide en amor y cuidados. Por eso es una regalo tan grande el poder recibir su Cuerpo y Sangre cada vez que podamos, porque all el Seor nos colma hasta lo ms hondo de nuestro ser, all nos sostiene, levanta, revitaliza, pacifica, libera, ilumina, consuela, ensea. All nos mira tal cual estamos, tal cual somos, y nos ama.

Que tengamos una bendecida solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo, y que nuestra mejor celebracin sea recibirlo sabiendo que eso nos har ms fraternos, nos dar vida nueva, nos convocar la comunidad y saciar el hambre y sed que el diario vivir va provocando en nosotros.

Hermana Adriana Montenegro, cmt
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https://youtu.be/3VgOFp3TtYI
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